curso: Rutinas y Autonomía

Dormir, comer, vestirse, recoger… ¿Por qué algo tan simple a veces parece una guerra?

Ser madre o padre no es solo acompañar emociones, poner límites o criar con conciencia.
Es también sobrevivir a las mil batallas diarias que te desgastan sin que des cuenta:

  • Un niño que no quiere dormir.
  • Otro que llora porque el plátano está “demasiado pelado”.
  • La ropa que acaba en el suelo en lugar de en el cajón.
  • Las torres de juguetes por toda la casa.

Sí, lo sabemos. La teoría es muy bonita, pero el día a día es otra cosa.

Y por eso hemos creado este curso:
Para ayudarte con todo lo que no sale en los libros de crianza… pero que marca la diferencia entre un día llevadero y uno de locura.


El día a día NO debería ser una pelea constante

La crianza no se vive en grandes momentos.
Se vive en el ritmo del día a día.

En los despertares.
En los desayunos a medio comer.
En los “vamos, que llegamos tarde” gritados entre calcetines perdidos.
En los “no quiero bañarme”, los “yo solito”, los “no me da la gana” y los “no tengo sueño”.

Y tú, mientras tanto, equilibrando tu paciencia por un lado y luchando contra el cansancio en por el otro.

¿Tiene que ser así? No.
¿Puede ser más fluido? Sí.
¿Requiere esfuerzo y herramientas? También.


La clave está en las rutinas. Pero no como te las contaron.

Las rutinas no son castigos disfrazados ni agendas militares.
No consisten en tenerlo todo bajo control y que todo pase a la hora exacta.
Tampoco son una tabla de Excel con horarios inamovibles.

Las rutinas bien diseñadas son estructuras que dan seguridad.
Sostienen.
Tranquilizan.
Y, con el tiempo, permiten que tu hijo sea más independiente.

¿Dónde está el secreto? En aprender a diseñarlas contigo, no contra ti.
Y adaptarlas a la edad, la etapa… y la realidad.


Comer, dormir, hacer pis… y sobrevivir

Esta sección está pensada para ayudarte con los desafíos más cotidianos y, a la vez, más importantes de la crianza:

Alimentación

“No quiere comer”, “solo come si le pongo la tablet”, “pica todo el día pero no se sienta a la mesa”…
Aquí vas a encontrar herramientas para crear una relación sana con la comida desde el principio. Sin chantajes, sin dramas, sin guerras con el brócoli.

Sueño infantil

¿Tu hijo tarda más en dormirse que tú en ver una serie completa de Netflix? ¿Se despierta mil veces? ¿Te agotas antes de que él cierre los ojos?
Hablaremos de rituales de sueño, acompañamiento nocturno, despertares, colecho (o no), rutinas que funcionan y, sobre todo, cómo dormir más y pelear menos.

Control de esfínteres

Sí, el temido “adiós al pañal”.
Cómo saber si está preparado (spoiler: no es por edad), cómo acompañar sin presionar, qué hacer cuando hay retrocesos y cómo evitar convertir el orinal en el enemigo público número uno.

Orden y tareas

¿Quieres que recojan sus juguetes sin tener que hacer un máster en negociación?
¿Que se vistan solos sin que parezca una prueba de obstáculos”?
Aquí tienes estrategias realistas para fomentar la autonomía desde pequeños, sin exigirles lo que aún no pueden… pero sin tener que hacerlo todo tú.


¿Qué vas a encontrar en esta curso?

  • Ideas para establecer rutinas sin gritos ni cronómetros.
  • Consejos para fomentar hábitos desde el juego y la conexión.
  • Guías prácticas para facilitar el día a día (sin perder la cabeza).
  • Ejercicios que te ayudan a entender qué necesita tu hijo según su etapa.
  • Tips para que tú también descanses, comas tranquilo y llegues al final del día con algo más que ganas de llorar.

Aquí no se trata de tener la casa perfecta ni la rutina ideal.
Se trata de tener una base sólida, predecible, y lo bastante flexible como para no romperse cada vez que pasa algo.


Rutina ≠ rigidez. Autonomía ≠ independencia forzada.

Muchos adultos crecimos creyendo que la rutina era una cárcel.
Y que ser independientes era “hacerlo tú solo o no lo hagas”.
Pero ahora que criamos desde otro lugar, sabemos algo distinto:

  • Las rutinas bien acompañadas calman.
  • La autonomía no es “que lo haga sin mí”, sino “que lo pueda hacer conmigo primero”.

Un niño que tiene rutinas claras sabe qué esperar. Y eso le tranquiliza.
Un niño que gana autonomía a su ritmo siente orgullo y seguridad, no presión.

Y tú, mientras tanto, puedes respirar con un poco más de tranquilidad.


¿Y si lo estás haciendo bien… pero no lo sabías?

Muchos padres y madres se frustran porque sus hijos “no siguen las rutinas”, “no son independientes”, “no colaboran”.
Pero la mayoría no está fallando en la intención.
Está fallando en el enfoque.

  • A veces intentamos aplicar rutinas que no están adaptadas a su edad.
  • O pedimos autonomía cuando aún no están listos.
  • O usamos herramientas que no encajan con su temperamento o etapa.

Aquí vas a aprender a observar, ajustar, soltar y reconectar.
Para que cada pequeña tarea diaria deje de ser un campo de batalla…
Y se convierta en una oportunidad de vínculo y aprendizaje.


¿Para quién es este curso?

Para ti, si alguna vez has pensado:

  • “Mi hijo no duerme bien y estoy agotada.”
  • “Comer es un suplicio. Cada comida es una pelea.”
  • “No quiere vestirse solo ni por asomo.”
  • “Se niega a hacer pis en el váter y yo no sé ya cómo motivarlo.”
  • “Recojo más juguetes que un operario del parque.”

Entonces sí, esta curso es tu aliado, tu guía para el día a día.

No vamos a convertir a tus hijos en mini robots obedientes.
Pero sí vamos a ayudarte a crear un entorno más fluido, más amable, más previsible.

Para ti.
Y para ellos.


Porque educar también es hacer que el día funcione

Hay una parte invisible en la crianza que nadie te cuenta:
la logística emocional del día a día.

Esas mil pequeñas acciones que, cuando se sostienen bien, permiten que la casa no sea una locura y el vínculo se mantenga fuerte.

Son el corazón de una crianza sana.

Por eso existe este curso:

  • Para devolverte un poco de paz en el caos.
  • Para que el día fluya.
  • Para que tú también respires.
  • Y para que tus hijos aprendan a vivir… desde la seguridad, la confianza y la autonomía.